En el mundo de la ciberseguridad, tener razón no es suficiente. Por más correcto que sea un mensaje desde el punto de vista técnico, si no es comprendido, recordado o percibido como relevante por el colaborador, simplemente no existe. Si además nos proponemos cambiar hábitos y transformar la cultura de una organización mediante la incorporación de comportamientos ciberseguros queda más que en evidencia que tener razón no es suficiente.
Para lograr una transformación de la cultura de cibersguridad en tu organización debemos incorporar al plan herramientas de marketing y comunicación estratégica para impulsar el cambio cultural. No tenemos que transformarnos en protagonistas de Mad Men pero si podemos tomar prestadas algunas ideas.
Concientizar es, en esencia, influir en el comportamiento, y eso es precisamente lo que hace el marketing. Si un programa no logra impactar en las conductas futuras de los colaboradores, no está reduciendo el riesgo real. Para que nuestra estrategia deje de ser “ruido de fondo” en un entorno saturado de, multipantalla, correos, notificaciones y urgencias, debemos aplicar tres pilares del marketing moderno:
1. Segmentación profunda (No existe el “usuario promedio”): Diseñar sin contexto es diseñar para el fracaso. No se puede enviar el mismo mensaje a un administrativo que a un desarrollador o a un directivo; la segmentación debe basarse en el rol, el acceso y el riesgo real que cada uno enfrenta.
2. Storytelling vs. Políticas: El cerebro humano no está diseñado para recordar reglas o manuales técnicos, sino historias. Una buena narrativa enseña sin culpar, normaliza el error y prepara al usuario para actuar correctamente cuando la situación se presente en la vida real.
3. Disrupción para captar atención: Vivimos en una economía de la atención donde la ciberseguridad compite con consumos multipantalla y presiones laborales. Las acciones disruptivas (como un mensaje inesperado, una kermesse o una historia que emocione) crean un “corte” en la inercia de lo cotidiano, permitiendo que el mensaje se instale y se transforme en un nuevo hábito.
En lugar de usar un lenguaje autoritario o punitivo que solo genera cinismo, debemos usar “vehículos” inteligentes como memes, jingles, influencers internos, historias reales o formatos inesperados. Estos “formatos” funcionan como un “Caballo de Troya” que baja las defensas cognitivas del usuario, permitiendo que la ciberseguridad se integre sin fricción en la cultura organizacional.
¿Tus campañas de concientización son ignoradas como si fueran “spam” corporativo? Estás en el momento exacto para empezar a aplicar técnicas de influencia y diseño de experiencias para que la ciberseguridad sea, por fin, algo que tus colaboradores adopten transformando la cultura de la organización.
